¿Comer pizza estando a dieta? ¡Claro que sí!

¿A quién de nosotros no le gusta la pizza? ¿Cuál es una de las comidas que más ordenamos a domicilio cuando estamos delante del televisor? ¿El plato por excelencia para ver nuestro juego de fútbol en casa? No necesitamos excusas, sólo un duro y largo día de trabajo para que nos apetezca esta receta tan famosa y reconocida de la cocina italiana: ¡la pizza!

Lo único malo es que la gran mayoría de preparaciones comerciales, ya pre-cocidas, vienen repletas de grasas, conservantes, azúcares y calorías, son muy poco naturales, y eso hace que las personas que cuidamos todo lo que podemos nuestra salud y también un mínimo nuestra imagen, restrinjamos su consumo a ocasiones particulares, e incluso pensemos en él como en un plato prohibido.

No obstante de cada plato o comida, por más difícil que nos parezca, siempre podemos cocinar una versión más saludable, y para la pizza no es excepción. Eliminando calorías de más, grasas y azúcares y por supuesto, el cargo de conciencia de devorarla en esas condiciones.

Consejos para hacer nuestras pizzas más saludables

Antes de compartir la receta de este número con ustedes, les voy a dar unos tips generales para hacer nuestras pizzas más saludables:

Haz tú mismo la base. Lo fundamental aquí es la masa, por lo que elige siempre opciones integrales o incluso ingredientes con los que nunca antes imaginabas que podríamos hacer una pizza, como harina de almendras, claras de huevo, coliflor, con pan pita… En la variedad está el gusto y en la cocina, no hay nada prohibido y ¡el límite lo pone solamente tu imaginación!

Queso. Es el ingrediente que más grasa le aporta a la pizza, por lo tanto, elige siempre productos desnatados o light para reducir el aporte de grasas.

Toppings. Evita usar demasiadas carnes grasas, embutidos, chorizos, salchichas, eligiendo vegetales, jamón cocido y pollo en su lugar, para reducir las calorías y grasas. Es importante también no sobrecargarla con demasiados ingredientes; debe ser delgada y que al comer un pedazo con las manos, que es como más se disfruta, no se nos desmorone por el peso de esos ingredientes ¡Aquí sí vale lo de menos es más!

Nos ponemos manos a la obra con una de las bases que he mencionado más arriba, la harina de almendras

Ingredientes de la pizza saludable

— ½ taza de harina de almendras

— ¼ taza de linaza molida o afrecho (fibra alimentaria)

— ½ cucharadita de aceite de oliva virgen extra

— ½ cucharadita de polvo de hornear

— 1 huevo

— ½ cucharadita de sal marina

Nuestra pizza saludable, ahora a la cocina

En un bol o recipiente, mezclamos todos los ingredientes secos. En otro recipiente aparte, batimos el huevo. Añadimos el huevo batido junto con el aceite de oliva a la mezcla seca y mezclamos bien todos los ingredientes hasta que la masa quede homogénea y compacta.

Colocamos la masa entre dos papeles para hornear y aplastamos con ayuda de un rodillo dándole la forma circular a nuestra pizza. Con las cantidades de esta receta, obtendremos una pizza delgada con un diámetro aproximado de 25 centímetros.

Llevamos la masa al horno ya precalentado a temperatura media (390 – 420ºF) y horneamos durante 15 minutos.

Sacamos del horno la pizza y nos disponemos a poner los toppings de nuestra preferencia. Puede ser por ejemplo, cebolla en juliana, tomate en rodajas, pollo cocido, champiñones en láminas, queso mozzarella blanco bajo en grasa y orégano ¡Recuerden no sobrecargar la pizza con demasiados ingredientes para que sea manejable y saludable!

Horneamos de nuevo hasta que se funda y dore el queso. Una vez listo, sacamos del horno, troceamos ¡y listo!

Como siempre, hacer la versión saludable de nuestros platos favoritos es cuestión de ingenio, creatividad y algo de tiempo. Con pequeños cambios en los ingredientes ahora podemos disfrutar de este exquisito e irresistible plato sin remordimiento ni preocupaciones, incluso si estamos en lucha por mantener nuestro peso a raya. Toca disfrutar de una deliciosa pizza hecha en casa a la vez que cuidamos nuestra salud. Te aseguro que una vez que pruebas una pizza hecha con tus propias manos, y siempre y cuando dispongas de ese poco de tiempo adicional para cocinar, se te hará difícil volver a esa típica costumbre de ordenar pizza de manufactura comercial. ¡Bon apetite!

Revista Vida Culinaria

Este artículo es de mi autoría y ha sido publicado en la edición número 17 de la revista Vida Culinaria, distribuida en la República de Panamá. Queda prohibida la reproducción parcial o total del material editorial publicado. 

2 comentarios en “¿Comer pizza estando a dieta? ¡Claro que sí!”

  1. Maribel Rosario

    Gracias por la receta, me encanta la pizza. Esta es una excelente version, mas saludable y nada complicada. Gracias!

  2. ¡Me alegro que te guste! La verdad que no debemos renunciar a comidas que nos gustan, y que son habitualmente muy calóricas y poco saludables. Para ello le damos la vuelta y buscamos su opción más saludable. Me gustan las recetas fáciles para que no sea necesario ser cocinero profesional para poder hacerlas ¡Espero que la hagas y me cuentes cómo te ha ido! 😉

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